Escena Libre

Escena Libre

Librería
Dirección: 
Av. Camino Real 1075, San Isidro (Interior CC PUCP)
Distrito: 
San Isidro
Horario: 
lun-sáb 2-9pm | dom 3-9pm

Hace un par de años, Ana y Car­los invirtieron los ahorros que te­nían para fundar una librería en Barranco, donde por aquel en­tonces no había ninguna. Así na­ció La Libre con el firme propósi­to de ser una librería de barrio, un espacio que no funcionase únicamente como un negocio sino también como un punto de encuentro dentro del vecindario.

“Nuestra meta siempre fue crear un público que no viniese bus­cando títulos en concreto, sino que más bien quiera pasar un rato en la librería, explorar y co­nocer”, apunta Ana. La consigna: entablar con las lectoras y los lectores un trato mucho más personal, más cercano.

Esta forma de entender la rela­ción entre librería y barrio se complementa con una apuesta muy personal: además de ven­der libros, La Libre también los presta, ya que Ana y Carlos ges­tionan una biblioteca dentro de la librería. “La biblioteca es una manera de decir que no importa que leas mucho o poco, que ten­gas mucha plata o menos; lo que importa es que si tú quieres lle­varte un libro el dinero no supon­ga un problema”. Por eso, con una suscripción de 30 soles al año, la gente puede llevarse en présta­mo una significativa cantidad de títulos. Hoy, esta iniciativa cuenta con 600 usuarias y usuarios.

Compartir una pasión: el cine
Ahora, Ana y Carlos quieren repli­car los aciertos de esta primera etapa como libreros en un nuevo espacio que acaban de inaugu­rar en San Isidro: Escena Libre. Esta librería tiene la particulari­dad que se encuentra ubicada dentro del Centro Cultural de la PUCP, lo que les da la oportuni­dad de compartir otra de sus pasiones: el cine.

“Queremos apostar por libros especializa­dos en manifestaciones artísti­cas, como cine, teatro y perfor­mance, y eso te obliga a buscar los títulos adecuados”, comenta Ana. “Y esto es una iniciativa esti­mulante, buscar cosas nuevas”.

Desde ya, la manera cómo han dispuesto el espacio, las tarimas que han ubicado estratégica­mente, apunta a que realizarán múltiples actividades, conversa­torios, cuentacuentos y hasta proyecciones, “un centro cultu­ral dentro del centro cultural”, como dice Ana mientras nos despedimos y continúa con esa labor minuciosa de sacar cada li­bro de su caja y ubicarlo exacta­mente dónde debe ir.