La Fábrica: Viaje a la inversa en busca de la felicidad

La artista Leny Luna durante una acción. | © Liz Baltazar

Crónica escrita por Hans Alejandro Herrera

Mila Es nos recibe con una sonrisa mientras termina de barrer el suelo. Se queja de un gran bloque de Tecnopor que se desmigaja continuamente y que nos recuerda el pasado industrial de este solar ahora transformado en espacio cultural. A Mila la conocimos unas semanas atrás en el ICPNA de Miraflores, donde dirigió un ciclo de encuentros de teatro experimental denominado LaOTRA. Su vocación por lo alternativo la ha traído ahora al distrito de La Victoria, exactamente a La Fábrica, un lugar de encuentro de varios colectivos artísticos y de grupos de Cultura Viva Comunitaria donde se trabaja a favor de la vecindad y que presenta este mes de octubre el espectáculo Hecho en China.

La Fábrica (Av. San Luis 608, entre Arriola y México) está situada en una zona atiborrada de ferreterías, talleres mecánicos y grifos, justo en el punto de encuentro de los distritos de La Victoria, San Luis y frente al cerro El Pino de El Agustino, que le hace sombra. En este contexto, La Fábrica brilla en su diferencia desde su fachada, decorada con un vistoso mural de colores dominantemente amarillo y negro que los grafiteros de la zona han respetado hasta ahora. Encima del portón un letrero reza: EN LITIGIO, NO SE VENDE. 

Nosotros somos los alternativos de la cultura oficial”, nos dice Mila con picardía, “pero estamos acercándonos a los grupos de Cultura Viva Comunitaria. Hay otros circuitos muy fuertes que están en los barrios y que son muchísimos, pero que no se mezclan, y La Fábrica quiere ser un lugar de encuentro de esos circuitos”. Sorprende pensar que La Fábrica no está muy lejos de Gamarra, y que iniciativas culturales como esta florezcan en este rudo panorama industrial tan distinto al clásico circuito cultural limeño.

Un mundo de mercancías
Hecho en China es una propuesta que mira las etiquetas de los productos que podemos comprar en nuestros mercados para lanzarnos una pregunta difícil: ¿somos una sociedad feliz? “Es una revisión de nuestros modelos de consumo y del concepto de felicidad”, nos explica Mila.  

Financiado por el Fondo para las Artes Plásticas de Iberescena, Hecho en China es un trabajo que está involucrando a gente del Perú y de México y que se presenta como una instalación viva, “como un teatro abierto, con cosas que pasan arriba, por abajo o en paralelo”. Bajo el toldo comienza a colarse un poco el frío, pero Mila continúa como si nada: “Se trata también de que el espectador no esté en un solo sitio, más bien queremos moverlo como en un parque de atracciones”. 

Al lado nuestro unos chicos arman un pasillo con celofán que formará parte de la instalación de Hecho en China, que recién se presentará al público del 19 al 22 de octubre.

Dar pulmón al barrio
Julie Galindo, una francesa nieta de inmigrantes murcianos que lleva poco más de un mes en Lima, viaja todos los días hasta La Victoria en bici. Ahora ella trabaja para La Fábrica y asiste a Mila. Julie, quien no deja de tomar notas en su cuaderno, nos dice que ella siente este proyecto como si se tratase de “dar pulmón a un barrio donde solo existe la supervivencia, el duro trabajo. Frente a eso nosotros llegamos aquí con arte, con ideas. La Fábrica es como un espacio de sueño, no solo de ese sueño de la televisión, sino con más creatividad, con más libertad. Dejarse ir”. 

Pronto podremos ver cuál es el resultado de meses de experimentación para Hecho en China. Por el momento, Mila nos lanza un reto: Hecho en China será la excusa perfecta para que se acerquen a La Victoria “aquellos que quieren ver arte y que no suelen venir acá, porque tienen miedo”. Lo suyo es un desafío a nuestra arcaica costumbre de no salir a descubrir una parte de Lima distinta a la nuestra. No se trata tanto de ser un público valiente por aventurarnos a ir a La Victoria como del hecho de integrarnos como habitantes de una misma ciudad que compartimos.

Por eso, en lugar de esos sueños que nos venden una supuesta felicidad en forma de viaje a  Dubai, “ven a una fábrica frente a cerro el Pino a buscar tu propia felicidad”, nos dice Mila que no deja, por más nublado y frío que este el día, de regalarnos una sonrisa.

+ info: HECHO EN LIMA

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